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¿Qué es Mindfulness?- Vivir con atención plena “aquí y ahora”

Si te preguntase si la última vez que te duchaste realmente estabas duchándote, responderías que sí, pero lo cierto es que posiblemente en ese momento estabas pensando y anticipando alguna situación que te preocupaba o planificando y preparando actividades que te esperaban a lo largo del día (futuro) o recordando alguna situación anterior a ese momento (pasado). Estar duchándose con consciencia plena en ese momento (presente), significa que nuestra mente y cuerpo están ahí, notando cada una de las sensaciones derivadas de esa experiencia, sintiendo el agua caer sobre cada parte del cuerpo, el olor del gel o del shampoo, el masaje por el cuero cabelludo y nuestra piel, nuestros movimientos, la espuma… a esta experiencia de estar “aquí y ahora” se le llama consciencia plena o mindfulness.

Lo cierto es que hacemos muchas actividades sin ser conscientes de ellas perdiéndonos toda su riqueza. Llegar conduciendo a un lugar, y encontrarnos allí, sin habernos dado cuenta de cómo hemos llegado o del propio viaje o trayecto. A esto se le llama funcionar con piloto automático, estado contrario al Mindfulness.

¿Qué es Mindfulness?

El mindfulness es el acto de atender y tener conciencia plena a lo que sucede en el momento actual (presente) de forma activa e intencionada, procurando no interferir valorando (juzgando), ni queriendo cambiar o rechazar  lo que se siente o se percibe en cada momento. Como procedimiento terapéutico busca, ante todo, que los aspectos emocionales u otros procesos de carácter no verbal, sean aceptados sin ser evitados o controlados, dejando que los fenómenos perceptivos y sensoriales se muestren tal como son. Lo positivo y negativo, lo perfecto e imperfecto en su diversos grados son aceptados como experiencias naturales. Obviamente resulta más agradable experimentar algo positivo pero se acepta como igualmente natural la vivencia de lo desagradable. Es una experiencia meramente contemplativa, se trata de observar sin valorar, aceptando la experiencia tal y como se da. Es una observación abierta e ingenua, ausente de crítica y valencia. Se diría que es una forma de estar en el mundo sin prejuicios: abierto a la experiencia sensorial, atento a ella y sin valorar o rechazar de forma activa dicha experiencia (sentir las cosas tal y como suceden, sin buscar su control).

“Una opción por vivir lo que acontece en el momento actual, el aquí y el ahora, frente al vivir en la irrealidad, el soñar despierto” (Vallejo, P)

El mindfulness en muchos casos se considera un fin en sí mismo, como una filosofía de vida, pero ¿qué utilidad puede tener esto en el ámbito clínico? La de aceptar las experiencias y sensaciones tal y como son. Podría decirse que, de modo similar a como operan las técnicas de exposición, se le pide a la persona que permanezca en una determinada situación sintiendo lo que allí sucede. El centrarse en lo que sucede y se siente en el momento presente permite poner por delante los aspectos emocionales y estimulares frente a la interpretación de ellos (no se centra en los procesos de pensamiento). La fuerza del lenguaje (del pensamiento) sirve para ponerle nombre a lo que se ve y lo que se siente, es evidente, pero lo verbal (lo que nos decimos a nosotros mismos) sustituye a lo real y esto lleva a una falsificación de la experiencia y la pérdida de todas las experiencias perceptivas y emocionales. Las interferencias verbales (prejuicios) o el "estar en otro sitio", solo contribuyen a adulterar la experiencia.

Se trata de promover, poner como punto fundamental de referencia, las sensaciones y emociones, dejando que ellas actúen de forma natural. Esto ayuda a que la persona deje y permita que determinadas actividades (emociones o sensaciones corporales) que operan de forma autónoma (sistema nervioso autónomo) se regulen de acuerdo con sus propios sistemas naturales de autorregulación.

Tomemos como ejemplo la conducta sexual, Masters y Johnson, definieron como el “rol del espectador” al comportamiento de quien voluntariamente se aleja (de las sensaciones del momento presente en la interacción sexual) “pensando en otra cosa”, suponiendo que al no atender a estímulos que pueden provocar una excitación sexual rápida se puede ejercer un control sobre ella y evitar de esa forma una eyaculación precoz, pero lo que ocurre es que se obtiene precisamente el efecto contrario: solo recibiendo la información sensorial que acontece a esa experiencia, se aprenderá a discriminar las sensaciones previas al momento de inevitabilidad eyaculatoria que le permitirá ejercer “auto-control” sobre su respuesta sexual.

Poniendo otro ejemplo, quien tiene un ataque de pánico y pretende controlarlo voluntariamente probablemente obtenga el efecto contrario. Solo hay una forma de "controlar" esas actividades involuntarias e indeseadas: dejándolas estar, dejando que ocurran, observándolas con la menor interferencia posible, dejando que se autorregulen automáticamente.

Formas de practicar mindfulness:

El entrenamiento y práctica del Mindfulness permite la adquisición de unas habilidades que pueden generalizarse y tienen sus efectos positivos en el funcionamiento ordinario de la persona. Existen 2 formas de practicar:

La práctica formal consiste en tomarse el tiempo necesario para permanecer en una postura concreta, sin ruidos, sin molestias y centrándose deliberadamente en la respiración, las sensaciones corporales, los sonidos, los sentidos, los pensamientos o las emociones. El tiempo lo determinará cada persona, con veinte o treinta minutos diarios se pueden empezar a experimentar los beneficios y bondades del “entrenamiento Mindfulness”. La meditación mindfulness no es un modo de escapar de la realidad sino todo lo contrario, de poder observar la realidad como es, despejando la confusión mental, te enseña a dar un paso atrás para poder tomar decisiones con más claridad,  calmar la mente y regular las emociones.

La práctica informal consiste en prestar plena atención a las actividades cotidianas que vamos realizando tales como ducharse, caminar, comer, hacer ejercicio o trabajar (atendiendo una cosa por vez con consciencia plena).

...y ahora que ya sabes un poco más sobre mindfulness , recuerda! La próxima vez que te duches deja fuera de la ducha tus pensamientos. Desde el momento que abres el grifo y regulas la temperatura, enfócate en lo que sientes, y en cuanto te veas atrapado por algún pensamiento que te aleja de esa experiencia, déjalo pasar y de forma amable vuelve de nuevo a tus sensaciones. Con la práctica, poco a poco irán desapareciendo esas distracciones e irás aprendiendo a vivir el momento presente con más plenitud.

Incluyo a continuación el enlace de una película que podría ayudarte a comprender un poco más el sentido del Mindfulness en nuestra vida… Click aquí     

El guerrero pacífico            

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